- Promover el pensamiento crítico respecto de las diferentes corrientes culturales presentes en nuestra sociedad para comprender a fondo su proyección y el horizonte humano que procuran.
- Plantear cuestiones que ayuden a comprender y amar como cristianas el mundo en que vivimos.
- Conocer los mecanismos de opinión pública para difundir ideas y discernir los modos que eluden o manipulan la argumentación racional.
- Acceder a un lenguaje inclusivo que facilite un espacio de convivencia armónica.
- Delimitar el significado auténtico de la tolerancia y su ejercicio prudente en la vida social.
- Analizar “lobbies” e “ideologías” que operan en nuestro entorno y los mecanismos y cosmovisiones que las sostienen.
- Capacitar para pensar y vivir en libertad, más allá del modelo “políticamente correcto”.
- Repensar nuestra relación con la naturaleza. Ecología humana: el respeto a la peculiar dignidad humana entraña el respeto a su naturaleza, corpórea, sexual, racional.
- Examinar el papel de la mujer en la historia, descubrir la riqueza de su aportación al desarrollo de la civilización. Una perspectiva de género para comprender los acontecimientos históricos enriquece el conocimiento del pasado. Examinar los movimientos feministas desarrollados durante el siglo XX y XXI.
- En el último tema interesa abordar cuestiones como las relaciones entre democracia y relativismo cultural, la dimensión pública de las religiones en un Estado de Derecho, o el estatuto de la objeción de conciencia.
Glosario
- Ideología, doctrina, nihilismo, relativismo, libertad, autodeterminación y autoreferencialidad, praxis e historia, deconstrucción, tolerancia, postmodernidad.
- Conocer la dignidad del hombre a la luz de la Revelación y su ser a imagen y semejanza de Dios.
- Reflexionar sobre la condición de “hombre caído”: la experiencia del pecado y las posibilidades de redención.
- Ponderar la importancia de la gracia y la permanencia del fin sobrenatural al que el hombre está llamado.
- Descubrir el horizonte de significado de la filiación divina y la invitación que supone a participar de la intimidad de Dios.
Glosario
Imagen y semejanza de Dios, filiación divina, inhabitación del Espíritu Santo en el alma, gracia, pecado, visión beatifica, gloria de Dios.
Finalidad de la asignatura
- Realizar un acercamiento a la experiencia religiosa como recorrido vital universal.
- Conocer los elementos de religión natural que han ido surgiendo a lo largo de la historia.
- Identificar las religiones instituidas en la actualidad y conocer sus fundamentos y principales propuestas.
- Entender la secularización moderna y descubrir vías de diálogo con modos culturales diversos.
- Saber ofrecer respuestas fundadas a críticas históricas que parecen debilitar la religión como algo verdadero
Glosario
Alma, cuerpo humano, dolor, historia humana, inmortalidad, muerte, naturaleza humana, esencia humana, persona humana.
- Entre los retos del momento actual está desarrollar de una forma más profunda y extensa el compromiso social de las personas y las labores vinculadas a la Obra. Las razones son múltiples: los problemas actuales de la sociedad -a todos los niveles- lo exigen; el Papa lo ha señalado como una prioridad; está en el núcleo del mensaje de la Obra; es indispensable para hacer presente el mensaje cristiano en una sociedad post-cristiana y con frecuencia fuertemente ideologizada y contraria a los principios cristianos (formulados como tales), pero que al mismo tiempo sintoniza con ideales de justicia y solidaridad que adquieren su pleno sentido a la luz de la fe cristiana.
- La formación que proporciona la Obra va encaminada precisamente a que los cristianos laicos tomen conciencia de su especial protagonismo en la santificación del mundo; es decir, que tomen conciencia de su identificación con Cristo y extraigan consecuencias operativas de esa identificación para su vida y acción en el mundo, de forma que en su vida profesional, familiar y social juzguen, sientan y actúen como cristianos. Esta tarea formativa se realiza siempre con un respeto absoluto a la libertad de las conciencias, dando a conocer el Magisterio de la Iglesia sobre cuestiones sociales, y estimulando a formarse un criterio propio sobre tales asuntos, mediante un acompañamiento espiritual que haga ver la urgencia de transformar la sociedad, del modo que cada uno estime adecuado. Lo único que no cabe es sentirse eximido de la tarea de construir sociedades cada vez más humanas, desde la propia profesión y situación, así como desde la participación responsable en la vida civil. Esta tarea compete a todos, pero muy especialmente a los miembros supernumerarios de la Obra.
- El planteamiento de la asignatura es recoger los contenidos de la Doctrina Social de la Iglesia, pero con otro nombre, justamente para evitar la impresión de que se trata de un cuerpo doctrinal cerrado de una vez por todas, pues se trata más bien de estimular una reflexión continuada sobre los retos que va planteando cada momento histórico a la conciencia cristiana: una reflexión a la que los cristianos laicos deben poder contribuir activamente, en la medida en que, desde el sentido de la fe, reflexionan críticamente sobre sus propias circunstancias profesionales y sociales, con vistas a detectar vías de progreso.
- Se presenta de modo que se identifiquen tres ámbitos:
- 1) Los principios doctrinales generales que configuran la doctrina social de la Iglesia, que son para todos los cristianos, obispos, sacerdotes, religiosos y laicos.
- 2) Los aspectos o los medios que son propios de los laicos. Por ejemplo, la participación política, con libertad y responsabilidad personales, con todo el pluralismo que conlleva, es propia de los laicos y no de los obispos o de los religiosos; la orientación de las estructuras y la práctica económica, a fin de que contribuya a un modelo integral de desarrollo, etc.
- 3) El modo de acción social propio del espíritu de la Obra: apostando por la libre iniciativa y responsabilidad de cada persona, en el lugar que ocupa en la sociedad, y que de una manera muy central viene definido por el trabajo profesional que desarrolla, y con el que contribuye tanto al sostenimiento familiar como al progreso social; por las amistades e iniciativas que, con ocasión del trabajo, puede poner en marcha con personas que muchas veces no son cristianas, y que le llevan a ser instrumento de unidad, y no de división...
- La distinción de estos tres ámbitos ayudará por un lado a descubrir:
- a) que el compromiso social es una consecuencia de la vocación cristiana y de la caridad; b) que es una obligación de todos los laicos, no un añadido o una posibilidad para las personas que muestran esa inclinación; y finalmente c) que no todos los laicos lo enfocan del mismo modo, ni todas las formas de acción social son propias de nuestro espíritu.
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- b) Se haría hincapié en su carácter dinámico, que surge del encuentro entre el acontecer de la historia y la conciencia cristiana interesada por todo lo que tenga que ver con el hombre. Desde este punto de vista, sería deseable que la formación ayudase a que las personas de la Obra a sentirse en el nacer de las cosas nuevas, más que como guardianes de las esencias antiguas; a desarrollar una visión más cristiana, esperanzada, redentora, del mundo en el que nos toca vivir. Justo como consecuencia de nuestra llamada tenemos que buscar modos renovados de hacer presente a Cristo desde el amor concreto al mundo en el que vivimos.
- Mostraría que el compromiso social no es un añadido ajeno a la vocación a santificarse en la vida ordinaria, sino algo estrechamente relacionado con nuestro trabajo profesional y nuestra vida familiar. Más bien se trata de romper la visión intimista o cerrada de la santificación de trabajo y de la vida familiar, y fomentar la disposición a mirar más allá, iniciar cosas nuevas con otros en respuesta a los problemas, complicarnos la vida. En buena medida se trata de profundizar en la proyección social de la llamada a santificar el trabajo, cayendo en la cuenta de la centralidad del trabajo para toda la cuestión social, para la cuestión del desarrollo, etc.
- Finalmente se procuraría incidir en el carácter integrador de la visión cristiana, que evita planteamientos ideológicos y simplificadores de las cuestiones sociales, y procura incidir en la realidad concreta, sobre la base de una reflexión madura que ilumina la complejidad de la vida social con la luz de la fe. Para esto pueden servir especialmente las tres últimas encíclicas sociales: Caritas in Veritate, Laudato Si’ y Fratelli tutti.
- Descubrir que el bien, aunque sea muy arduo, es siempre mejor que el mal y ayudar a ambicionar el bien mejor.
- Analizar críticamente las propuestas antropológicas reduccionistas - utilitarismo, relativismo, hedonismo- y valorar sus efectos personales y sociales.
- Diferenciar la moral y el bien práctico. Mostrar la importancia de la prudencia, el discernimiento, la paciencia, el respeto, la compasión, etc., como actitudes éticas.
- Orientar cuestiones particulares de bioética en torno a la vida humana y su dignidad.
- Orientar cuestiones particulares de ética profesional y social: la honestidad y el amor a la verdad.
Glosario
Placer, felicidad, compromiso, fidelidad, perseverancia, esperanza, honestidad, bien práctico, conciencia, hábitos, biografía, instrumentos, fines, propósitos, deberes, poder,
- Diferenciar las formas de verdad (ontológica, lógica y moral) y los límites y posibilidades que ofrecen en el diálogo social.
- Mostrar los cauces de “construcción” de un juicio recto y su necesidad para la vida recta.
- Animar a un “aprender” de la conciencia evitando el error de la autorreferencialidad.
- Disponer a la escucha y el diálogo personal y social como forma adecuada y necesaria de aprendizaje personal.
Glosario
Pienso, creo, me parece, dudo, sé, dogma, fanatismo, indulgencia, escucha, diálogo, conciencia, prudencia, juicio, conocimiento, prejuicios, evidencia sensible e intelectual.